Epañoles de clase media recogen comida de los contenedores
“Me va ver mi vecino”, se lamentaba una persona que esperaba en las inmediaciones.
Hay personas que hasta hace unos años se
ganaban muy bien la vida. Cada día numerosas personas esperan que los las tiendas se deshagan de los productos caducados.
Son los madrileños a los que “la crisis y el desempleo” obligan a abastecerse con la comida caducada o a punto de hacerlo que las grandes y pequeñas superficies comerciales desechan a diario, según explican las principales ONG que trabajan en la región.
“Las personas sin hogar no rebuscan en la basura, porque no tienen ni casa ni nevera donde guardar lo que cogen”, explican desde Solidarios para el Desarrollo. “Se trata de un nuevo perfil, de parados y pensionistas que no llegan a fin de mes y se ven obligados a rebuscar en los contenedores”, corrobora la Fundación Rais, uno de los colectivos que atiende a las 3.000 personas sin hogar que hay en la capital.
Donde sí se atreven a poner nombre a lo que está ocurriendo es en Cáritas Madrid. “Lo llamamos el pobre vergonzante. Se avergüenzan de su nueva situación porque son personas normales, tu vecino o el mío, que de repente se ven en el límite de la exclusión y les da vergüenza tener que ir a un comedor social”, explican. Por decirlo de otra manera, son madrileños que antes podían ayudar a otros y ahora necesitan que les asistan a ellos con algo básico como la comida.
Según explican, en 2010 repartieron 6.268 toneladas de comida (26’4 cada día laborable) frente a las 5.159 que dieron en 2008 (21,8 ). Y en lo que va de año están repartiendo 25 diarias, pero porque los excedentes que reciben de los hipermercados son menores, ya que mucha gente lo retira en la propia puerta del super. Por eso ellos tienen ahora entre 30 y 40 ONG esperando víveres.
Fuente; minutodigital
Técnicos de ascensores, pensionistas, educadores infantiles, inmigrantes a los que se les acaba el paro, jóvenes que aducen motivos éticos, mujeres de mediana edad que buscan aliento para oxigenar la maltrecha economía familiar… Todos son compañeros de contenedor. La búsqueda de comida hace que, noche tras noche, esperen juntos el momento en el que se oye el cierre de la persiana de los supermercados. Son más que hace dos años, más que hace uno. La mayoría rebusca parte de su sustento un tanto avergonzados, empujados por la necesidad, entre alcohólicos y mendigos que ya no tienen esperanza. No quieren acabar como ellos y han establecido por sí mismos una red de solidaridad. Lo que encuentran es de todos y cuando la cosa se pone fea desaparecen.
Fuente ; lavanguardia
Desde las Administraciones isleñas se pone de relieve que un reflejo del incremento de las familias con graves problemas económicos es el aumento que paralelamente se está dando en la cifra de personas que acuden diariamente hasta los alrededores de los mercados municipales para buscar en los contenedores de basura los restos de frutas y de verduras que allí se depositan una vez concluido el horario de atención al público, aunque en este caso no existe actividad delictiva.
Fuente ; diariodemallorca
A muchos vecinos no les gusta que la gente se reparta basuras bajo su ventana. La mayoría de los necesitados actúan de modo solidario: el alimento se reparte equitativamente
Técnicos de ascensores, pensionistas, educadores infantiles, inmigrantes a los que se les acaba el paro, jóvenes que aducen motivos éticos, mujeres de mediana edad que buscan aliento para oxigenar la maltrecha economía familiar… Todos son compañeros de contenedor. La búsqueda de comida hace que, noche tras noche, esperen juntos el momento en el que se oye el cierre de la persiana de los supermercados. Son más que hace dos años, más que hace uno.
La mayoría rebusca parte de su sustento un tanto avergonzados, empujados por la necesidad, entre alcohólicos y mendigos que ya no tienen esperanza. No quieren acabar como ellos y han establecido por sí mismos una red de solidaridad. Lo que encuentran es de todos y cuando la cosa se pone fea desaparecen. Hemos recogido este reportaje de La Vanguardia digital y aunque se refiere a problemas que se observan en Cataluña, vale para el país en general teniendo en cuenta la crudeza de la crisis económica.
Fuente; cantabria24horas
La vida vista desde un contenedor de basura
El número de personas que buscan comida entre los resíduos ha aumentado con la crisis económica ·Los sin techo han aumentado en la capital un 30%
Es toda esa gente que deambula a los cierres de los supermercados buscando algo que llevarse a la boca. Inmigrantes, ancianos, amas de casa que no llegan a fin de mes. Personas a las que se les ve en la cara la vergüenza que sienten por tener que llegar al punto de mendigar comida en un supermercado.
Fuente; elalmeria
- "Nuestra hija, de momento, toma pecho, no le daremos comida sacada de la basura"
Sábado 4 de octubre, cinco de la tarde. El barrio de La Milagrosa rebosa de gente. Pasean de la mano. Los más pequeños revolotean en el parque Felisa Munárriz, de columpio en columpio, seguidos muy de cerca por la atenta mirada de un grupo de ancianos. La vida acontece a golpe de instantes, ajena a lo que ocurre unas calles más abajo, en Julian Gayarre.
Dos muchachos de complexión delgada, vestidos con ropa deportiva, buscan con barras de hierro en el interior de unos contenedores. Enganchan las bolsas de plástico, las acercan, las revisan, y las devuelven dentro. Así, con cada una. "Es como una tienda de color verde. Siempre aparece algo," dice uno de ellos en un mal castellano, al advertir con el rabillo del ojo que alguien les fotografía. Aún así, no levanta la cabeza. Permanece impasible. Cuando el tufo es insoportable, hace un gesto de rechazo y se separa del vertedero. "Me encuentro mareado y me duele la cabeza. Sólo he comido un huevo frito desde la mañana". Se lleva la mano derecha al estómago. Parece cansado. A su lado, el compañero examina con gesto desconfiado.
Fuente; diariodenavarra
El Ayuntamiento teme intoxicaciones ante el incremento de personas que buscan alimento en los contenedores
En los últimos meses las brigadas de limpieza de Medio Ambiente han comprobado cómo hay un aumento de personas que buscan entre los contenedores comida todavía comestible. Una práctica que se está repitiendo ante la situación de crisis y las numerosas personas en paro que hay en la ciudad.
La concejalía de Sanidad teme que este descontrol pueda llegar a producir una intoxicación alimentaria. Para ello la concejala de Sanidad, Lourdes Bernal, se entrevistará en los próximos días con cadenas de supermercados y con restaurantes que manipulan y desechan gran cantidad de comida para que la canalicen y la donen a comedores sociales. "Tememos que se produzca una intoxicación en la ciudad y las consecuencias sean dramáticas. Por eso, queremos frenar este amenaza", explicaban fuentes de la concejalía de Sanidad.
Fuente; lasprovincias


17:42
赫尔曼abuelo me duelen los oidos赫尔曼