El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en su mitin de Valencia (EFE)
La culpa de que en España haya casi cinco millones de parados no es del Gobierno, sino del PP. Puede parecer un sarcasmo -sobre todo porque la política económica de este país se dirige desde La Moncloa, no desde Génova-, pero eso es exactamente lo que ha dicho José Luis Rodríguez Zapatero en el mitin de campaña celebrado este mediodía en la plaza de toros de Valencia. Y a ninguna de las más de 10.000 personas que casi abarrotaban el recinto, achicharradas por un sol abrasador, le ha debido parecer un disparate la ocurrencia del presidente del Gobierno, porque todas han aplaudido a rabiar al líder socialista.
La responsabilidad de la elevada tasa de desempleo que asola nuestro país es "de las políticas especualtivas que puso en marcha el PP desde el año 1996, favoreciendo un desarrollo urbanístico sin límites", ha asegurado Zapatero, que no ha hecho el menor ejercicio de autocrítica ni ha asumido culpa alguna, ni suya ni de su Gobierno, por una tasa de paro que dobla la media europea. Y lo más llamativo es que, casi a renglón seguido, ha pedido el voto para el PSOE el próximo 22 de mayo con este argumento: "Votad a quien dé la cara, a quien no eche la culpa a los demás".
No es la primera vez que Zapatero se sacude la responsabilidad de encima. El pasado día 3, durante una comparecencia en el Senado, el presidente del Gobierno ya dijo que las leyes aprobadas por el PP durante la etapa de José María Aznar y el "proceso de endeudamiento del sector inmobiliario" propiciado por los populares contribuyeron "de manera singular" a que las cifras de desempleo estén ahora desbocadas. Y hoy en Valencia ha vuelto a atacar a Mariano Rajoy con ese mismo argumento: "En 1996 se creó la mayor burbuja inmobiliaria de este país porque el PP cambió la Ley del Suelo".
Según ha dicho hoy Zapatero, la mayor parte de los tres millones de puestos de trabajo volatilizados durante esta crisis económica proceden, precisamente, del sector de la construcción. Conclusión: si el PP no hubiera apostado por una "expansión inmobiliaria" sin freno, el paro no se cebaría hoy con España. Pero como, desgraciadamente, hay casi cinco millones de personas que no tienen trabajo -ha venido a decir Zapatero-, el 75% de esas personas, gracias a su Gobierno, cobran el subsidio de desempleo, "la tasa de cobertura más alta de la historia de este país".
Ni Camps ni el 'caso Gürtel'
Zapatero, sorprendentemente, no ha hecho ninguna alusión durante sus 45 minutos de discurso ni a Francisco Camps ni al caso Gürtel, un terreno abonado -y mucho más justificado- para la crítica y la descalificación del adversario. En lugar de eso, ha arremetido una y otra vez contra Rajoy, contraviniendo la consigna que el cerebro de la estrategia socialista para esta campaña, José Blanco, ha repetido hasta la saciedad: que estas elecciones no son la primera vuelta de las generales de 2012.
"Rajoy siempre pasa de puntillas por encima de los problemas, no se moja en nada", ha proclamado Zapatero, ante el regocijo y el aplauso de sus simpatizantes. "Rajoy sólo habla del paro, de la economía y de Zapatero. Para él el paro no es una preocupación, sino una esperanza para ganar las elecciones", ha añadido. Y le ha advertido a Cristóbal Montoro, portavoz económico del PP, que España "no está al borde del precipicio. Eso es lo que le gustaría a él. España está fuerte y vamos a salir de la crisis".
El de hoy ha sido el cuarto mitin de Zapatero desde que arrancó la campaña electoral, y por primera vez el líder socialista ha colgado el cartel de completo. En las tres ocasiones anteriores había pinchado -incluido el mitin en León, su tierra de adopción-, así que el PSOE valenciano -con su candidato autonómico. Jorge Alarte, a la cabeza- ha echado el resto para llenar la plaza de toros de Valencia, a la que han llegado autobuses cargados de militantes -la mayoría jubilados- desde todos los rincones de la Comunidad Valenciana.
El próximo martes, Rajoy y Camps también llenarán, muy probablemente, el coso taurino valenciano. Y a buen seguro que el líder del PP -como hizo esta misma semana en el mitin de Oviedo- volverá a ironizar sobre el "descaro" de Zapatero al culparle a él y a su partido de los cinco millones de parados. La incógnita es si Rajoy dará su rotundo apoyo al presidente de la Generalitat valenciana -al que trató, sin éxito, de descabalgar de su candidatura- o le ofrecerá un tibio respaldo por si los jueces le sientan finalmente en el banquillo.
Fuente; elconfidencial


17:09
赫尔曼abuelo me duelen los oidos赫尔曼